lunes, 19 de junio de 2017

JARDÍN DE INVIERNO DE KRISTIN HANNAH



Fecha de publicación: Febrero de 2017
Género: Ficción Histórica
Editorial: Debolsillo
Número de páginas: 464
Encuadernación: Tapa blanda
Precio: 12,95€

Sinopsis


Una ciudad sitiada. Una madre. Dos hijas. Y un secreto que cambiará sus vidas para siempre.
URSS, 1941. Leningrado es una ciudad sitiada, aislada de toda posibilidad de ayuda por la guerra y la nieve que entierra los edificios con su blancura. Pero en Leningrado también hay mujeres sumidas en la desesperación, capaces de cualquier cosa para salvar a sus hijos y a sí mismas de un final trágico.
Estados Unidos, 2000. La pérdida y los años han causado estragos en Anya Whitson. Finalmente ha conseguido contactar con sus hijas, Nina y Meredith. Y con una voz vacilante e insegura, empieza a entretejer la historia de una bella y joven rusa que vivió en Leningrado hace mucho tiempo...
En una cruzada en busca de la verdad oculta tras la historia, las dos hermanas se enfrentarán a un secreto que hará tambalear los cimientos de su familia y cambiará para siempre la imagen de quiénes creían ser.


Sobre la autora
Kristin Hannah nació en 1960 en el sur de California. Después de una infancia pasada junto al mar, su padre trasladó a la familia al oeste de Washington cuando Kristin tenía ocho años. Durante el último año en la universidad, tuvo que enfrentarse a la enfermedad de su madre, que padecía un cáncer terminal y con quien escribía a cuatro manos. Años después, Kristin retomó sus escritos, de los que surgió su primer libro en 1990. Desde entonces, la autora ha ganado numerosos premios y ha publicado más de veinte novelas de gran éxito en Estados Unidos, entre los que destacan Firefly Lane (2008), Jardín de invierno (2010) y muy especialmente El ruiseñor (2015), con más de un millón y medio de ejemplares vendidos y por la que recibió el Premio Goodreads a la mejor novela de ficción histórica. Vive con su marido y su hijo en la región del Pacífico Noroeste y Hawái.


Opinión personal
Hace cosa de una semana pedía en mi cuenta de Twitter que las personas que me siguen me aconsejaran novelas que les hubiesen hecho reír a carcajadas porque necesitaba aliviar el nudo que se había instalado en mi estómago al leer una historia muy dura. El culpable era este título que os traigo hoy, Jardín de invierno, de la escritora que para mí ha sido toda una revelación este año y del que os hablo en esta reseña.

Los que me seguís habitualmente sabéis que tanto Baile de luciérnagas como El ruiseñor fueron lecturas con las que disfruté mucho y este no podía defraudarme de ninguna de las maneras. Y no lo ha hecho en absoluto. Ahora bien, si con El ruiseñor lo pasé mal al ser testigo de las atrocidades que los alemanes causaron al pueblo francés durante la Segunda Guerra Mundial, no os podéis imaginar lo que he sufrido con este nuevo testimonio de otro capítulo atroz de esa guerra: el sitio de Leningrado por parte del ejército nazi entre 1941-1944. Y como de nuevo Kristin hace uso de voces femeninas para narrárnoslo.

En esta ocasión las protagonistas de la historia son una madre, Anya Whitson, y sus dos hijas, Meredith y Nina. Una madre que siempre se ha mostrado fría y distante con sus hijas hasta el punto de parecer que no las quiere y unas hijas que ante la falta de muestras de cariño por parte de su progenitora, han intentado llevar sus vidas de la mejor manera posible pero sin saber si los caminos escogidos para llegar a donde están han sido los correctos. Meredith siempre predispuesta a anteponer su propia felicidad por complacer a sus hijas, su marido y su padre; Nina, un espíritu libre que recorre el mundo con su cámara de fotos allí donde hay una noticia que contar y que todavía no se ha abierto al amor.

La narración arranca en el año 2000 para retroceder en el tiempo conforme avanza la novela y Anya empieza a relatar la historia de una familia que tuvo que sobrevivir a la guerra y el implacable invierno en la antigua ciudad de Leningrado. Una historia que como ya nos tiene acostumbrados la escritora vuelve a tener como protagonistas a las mujeres y el papel que desempeñaron lejos de las barricadas y el campo de batalla pero no por eso las hizo más imprescindibles para hacer frente al enemigo.
Y llegados a este punto dejadme que os diga que si estáis pensando que es más de lo mismo que lo que ofrecía El ruiseñor os equivocáis. Lo que he sentido al ser testimonio de lo que vivió Anya en la ficción pero también miles de personas en la vida real, no es comparable a nada de lo que había leído hasta la fecha. El asedio que sufrieron más de tres millones de habitantes durante casi novecientos días sin nada que llevarse a la boca bajo temperaturas de muchos grados bajo cero, es algo que no se olvida fácilmente y que muestra lo mucho que padeció el pueblo ruso al mismo tiempo que nos muestra lo que llegaron a pelear y luchar por sobrevivir a esas condiciones tan inhumanas. Algo que irremediablemente cambia a las personas y las convierte en lo que son tras una experiencia así y que el personaje de Anya ejemplifica a la perfección.

Por lo que he podido leer en otras reseñas, mucha gente ha penalizado este libro (por decirlo de alguna manera) por centrarse mucho en la vida presente de sus protagonistas y no relatar los hechos acontecidos en el pasado hasta que la novela está bastante avanzada. Por mí parte tengo que decir que a mí me ha gustado tal y como se nos presenta y que también he disfrutado esa primera parte en la que sabemos cómo es y ha sido la relación de Anya con sus hijas y como estas se han visto marcadas por una madre tan desapegada y que en la recta final de su vida, decide contar algo que nadie debería acarrear solo. Si no lo hubiera hecho de esta manera no creo que hubiese llegado a entender la complejidad del carácter de las tres protagonistas y no estoy segura de que ese secreto que con tanto recelo ha guardado la madre durante tantos años para sí tuviera sentido.

Jardín de invierno me ha vuelto a mostrar que no debería haber abandonado la ficción histórica y que Kristin Hannah es una excelente narradora dentro de este género. La manera en la que combina episodios de la historia con dramas familiares, romance y el protagonismo de las mujeres, la convierte en un imprescindible de mi estantería.


Nos leemos en el próximo post.

3 comentarios:

  1. Iba a quejarme de que no subías entrada ... Pero igual me quejo de que la subas ... Tengo que leer a esta autora este año si o si. Empezaré por El ruiseñor porque es un libro que me hace ojitos desde que se publicó y porque me encantó tu reseña de él, además como creo que te dije en esa entrada, mi ambientación favorita es la Segunda Guerra Mundial. Época dura si, pero tan necesaria tenerla en mente. Por cierto, te recomiendo a Ruta Sepetys, es también una buena ahora. Entre tonos de gris narra la invasión que sufrieron los lituanos pero esta vez por los rusos y los campos de trabajo (si, apenas sabemos nada de Lituania en la segunda guerra Mundial y cuando lees estos libres sientes una angustia terrible porque a un lado tenían a los rusos y al otro a los nazis y no se que sería peor) y Lágrimas en el mar narra la mayor tragedia vivida en el Mediterráneo (dia de mi cumple, tengo un trauma desde que lo sé) también en esa época. Son libros duros pero la autora cuenta muy bien las historias.
    Además es bonito que las autoras recuperen la historia de las mujeres porque siempre son las grandes olvidadas de la historia en general y de las guerras en particular.
    Un besazo bonita y gracias por otra reseña magnífica :)

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  2. Solamente he leído un libro de esta autora y quiero repetir así que igual me animo con este. Un besote :)

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  3. Hola!!

    Genial esta reseña. Yo hace apenas unas semanas que acabé El ruiseñor y ya es uno de mis libros favoritos, así que tengo muchas ganas de seguir leyendo a esta autora. Espero conseguir este libro pronto para ponerme con el y conocer esta nueva historia.
    Un saludo.

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